Conoce Pamplona



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PASEOS PARA CONOCER LA CIUDAD DE PAMPLONA

 

Pamplona es la capital de la provincia de Navarra, de la merindad de su nombre y lo fue del antiguo Reino de Navarra. Está localizada aproximadamente en el centro geográfico de la provincia, situándose la ciudad histórica sobre una terraza con fuerte desnivel por cuya zona baja corre el río Arga. El nombre de la ciudad proviene del general romano Pompeyo, que estableció aquí su campamento al llegar el invierno del año 75-74 a.C. Este campamento militar se transformó en permanente, dando lugar a una ciudad castrense estipendiaria del convento cesaraugustano. Los romanos se encontraron un poblado indígena que estaba ya asentado desde la Primera Edad del Hierro, siglos VII o VI a.C., del que no han quedado vestigios constructivos aunque sí enseres domésticos. Hoy los restos que nos quedan de la Pompaelo romana pueden verse en el Museo de Navarra.

 

 

 

 

P1: La Pamplona monumental

 

Estilos arquitectónicos, señorío, religiosidad, zonas administrativas, de encuentro… Una de las mejores maneras de entender la idiosincrasia de una urbe es visitar sus edificios más representativos, mezclarse con la gente, observar sus quehaceres, disfrutar de la espectacularidad de los espacios, de la magnificencia de los blasones y de los estilos constructivos de distintas épocas.

  • LA PLAZA DEL CASTILLO
  • PALACIO DE NAVARRA
  • LA CALLE ZAPATERÍA
  • EL AYUNTAMIENTO
  • LA CALLE MAYOR
  • CONVENTO DE RECOLETAS
  • MUSEO DE NAVARRA
  • NAVARRERÍA
  • CATEDRAL DE SANTA MARÍA LA REAL

 


P2: Pamplona, ciudad fortificada

 

El complejo defensivo pamplonés constituye uno de los ejemplos mejor conservados de arquitectura militar en la península. La mayor parte de su extensión se puede recorrer y es, sin duda, una de las mejores formas de visitar la ciudad. Debido a su situación estratégica, los baluartes nos muestran bellas vistas de los barrios periféricos y de los montes que rodean la urbe. Los paseos por la muralla son tranquilos, ideales para perderse y disfrutar del entorno y la compañía. La grandiosidad de las estructuras nos habla de otras épocas, de batallas claves en la historia, de Pamplona como ciudad fronteriza.

Por su parte, la Ciudadela y el parque que la rodea, la Vuelta del Castillo, forman una de las zonas más especiales de la capital, un precioso parque amurallado en el corazón de la ciudad. Se puede aprovechar la visita a este hermoso rincón para entrar en alguna de las muestras de arte moderno que suelen exponerse en varios de sus edificios, como la Sala de Mixtos o el Polvorín, o para disfrutar de su magnífica muestra de esculturas al aire libre.

 

 


P3: El camino de Santiago descubre Pamplona

 

Pamplona es la primera ciudad del popular Camino de Santiago en su vertiente francesa, declarado Patrimonio de la Humanidad. A unos cientos de kilómetros se encuentra Santiago, la meta del viajero, que aún tendrá que atravesar pequeños pueblos, mesetas vacías, ciudades y agrestes caminos para conseguir su fin, llegar a la tumba del Santo.

Esta ruta por la ciudad llevará al visitante por el recorrido habitual del peregrino a su paso por Pamplona, desde que cruza el Arga por el puente de la Magdalena, hasta los templos y calles medievales de la vieja ciudad. Una ruta para ponerse en la piel del peregrino por un día y recorrer el trecho del Camino que atraviesa el enclave pamplonés.

La ruta jacobea recorre la parte más antigua de la ciudad, su centro histórico. Esta es una buena oportunidad para perderse por su intrincado urbanismo medieval y su pavimento adoquinado y para disfrutar de su oferta comercial y hostelera.

 


P4: Parques y jardines. Pamplona en verde

 

El paisaje urbano de la capital navarra no se entiende sin sus parques y jardines, que oxigenan la ciudad con su abundante vegetación y acogen al paseante que busca la tranquilidad en su caminar. Destacan la Ciudadela y la Vuelta del Castillo, considerados los pulmones de la ciudad, así como el Parque Fluvial del Arga, un itinerario que discurre a orillas de este río entre huertas, granjas, puentes, paisajes más urbanos y otros más bucólicos. Más del 20% de la superficie urbana es verde y peatonal, lo que la convierte en una ciudad privilegiada para pasear.

Un recorrido por la Pamplona verde podría comenzar por la Ciudadela y adentrarse en la Vuelta de Castillo hasta alcanzar el parque de Antoniutti, antesala de la Taconera.

Estos jardines comunican con el Paseo de Ronda, que nos conduce hasta el Caballo Blanco. Desde allí, abandonamos el Casco Antiguo y nos dirigimos al parque de la Media Luna. Destacan otros tres bellos rincones que el visitante no puede perderse pero que se alejan del centro de la ciudad. Se trata del parque de Yamaguchi, en el barrio de Ermitagaña, y los campus de la Universidad Pública de Navarra y de la Universidad de Navarra. Por su parte, el Parque Fluvial del Arga se adentra en Pamplona por las huertas de la Magdalena y abandona la capital navarra por el barrio de San Jorge.

  • PARQUE DE LA CIUDADELA
  • PARQUE VUELTA DEL CASTILLO
  • PARQUE DE LA TACONERA

 

 

 

 

Los Sanfermines

 

No se puede entender bien la esencia de Pamplona y los pamploneses sin antes conocer y disfrutar de un día de las que tal vez son las fiestas más internacionales, los Sanfermines. Durante nueve días, la ciudad se transforma por completo. El blanco y rojo inundan las calles de la ciudad, que vive una algarabía continua y que acoge a personas de todo el mundo. Son 204 horas de fiesta ininterrumpida ya que el programa de actos ofrece un abanico inmenso de posibilidades, de actividades a cualquier hora del día y en cualquier rincón de la ciudad. Todo esto sucede a partir del seis de julio, a las doce del mediodía, cuando el cohete que da comienzo a nueve días de fiesta estalla en el cielo pamplonés.

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